¿El Dominio Público se lo apropia la Biblioteca Nacional?

En lugar de esta entrada tenía pensada otra. Mucho más bonita que ésta. Pero no ha podido ser.

Mi intención era colgar La leyenda de la torre del Clavero, una historia que Matilde Cherner publicó en la prensa, por entregas, en 1876. Pero la Biblioteca Nacional me lo ha puesto difícil.

Voy a aburriros un poco con algunos artículos de la Ley de Propiedad Intelectual así que, si a alguien le dan sarpullidos los legalismos que salga huyendo de esta entrada porque va a ser un rollo.

Dice nuestra Ley de Propiedad intelectual que una vez transcurridos 70 años desde la muerte de un escritor (u 80 si el escritor murió antes del 7 de diciembre de 1987) sus obras pasan a ser de dominio público.

La misma ley explica qué es eso del dominio público:
Artículo 41. Condiciones para la utilización de las obras en dominio público
La extinción de los derechos de explotación de las obras determinará su paso al dominio público.
Las obras de dominio público podrán ser utilizadas por cualquiera, siempre que se respete la autoría y la integridad de la obra,

En mi pueblo, lo anterior quiere decir que cualquiera, voy a repetir otra vez lo de cualquiera, puede utilizar una obra de dominio público siempre que respete la integridad de la obra y se la atribuya a su autor.

Pero ¿qué significa utilizar? ¿qué podemos hacer exactamente con una obra de dominio público?

Buscando respuestas fui a parar a la web del ministerio de cultura, me metí en la sección propiedad intelectual, y ni corta ni perezosa metí en el buscador “dominio público”. Entre los resultados me salió un interesante documento titulado: El Dominio Público y los límites del derecho de autor. Y ahí encontré lo siguiente (palabrita del Ministerio de Cultura puesto que lo saqué de su web):
¿Qué es el dominio público?
El dominio público lo constituyen todas las obras que no están protegidas por el derecho de autor y que por lo tanto pueden ser utilizadas sin permiso o sin tener que pagar al autor original. Eso significa que las obras de dominio público pueden ser copiadas, distribuidas, adaptadas, interpretadas y exhibidas en público gratuitamente, como si perteneciesen a todos.
¿Cómo pueden utilizarse las obras que están en el dominio público?
Las obras de dominio público pueden ser utilizadas de cualquier manera por cualquier persona. Como ejemplo, veamos El Grito, cuadro del artista noruego Edgard Munch. Desde su entrada en el dominio público, este cuadro ha sido reproducido en pósteres, libros de arte, muñecos, llaveros, dibujos animados y una infinidad de productos. Las compañías que venden estas reproducciones no han tenido que pagar derechos por el uso comercial de esta obra que está en el dominio público.

En resumen, que según la Ley de propiedad intelectual tengo derecho a coger los textos de Matilde Cherner y subir los que me parezcan al blog, siempre que respete la integridad de los mismos y ponga bien claro quién los ha escrito.

Como esta información me encajaba mal con el símbolo de copyright (todos los derechos reservados) que la Biblioteca Nacional plasma en todas sus digitalizaciones, les mandé un mail para salir de dudas.

Me respondieron esto:
Estimada Sra. Rivas
Por favor, realice su petición de uso público a través del formulario web de solicitudes cuyo enlace es:http://www.bne.es/es/Servicios/ReproduccionDocumentos/index.html
También encontrará  la información de los trámites y precios.
Reciba un cordial saludo
Toma ya. La Biblioteca Nacional me exige que pase un trámite, rellene el formulario, y someta a su autorización mi derecho a utilizar obras de dominio público. Pero lo más inquietante de todo es la palabra “precios” que me cuela al final del correo justo antes del saludo cordial…

Inspeccionando las tripas del formulario web al que me remiten en el correo, encuentro el siguiente link donde se indica, que por cada imagen digitalizada que quiera subir a mi web, tengo que pagar a la Biblioteca Nacional 25,43€.

¡Menuda locura!

La esquizofrenia a la que está llegando este país con los derechos de propiedad intelectual es de risa. O más bien de reír por no llorar. Resulta que ciento treinta y tres años después de la muerte de Matilde Cherner, sus herederos ya no tienen derecho a exigir ni medio céntimo por la reproducción de los textos de la escritora, pero la Biblioteca Nacional sí. Yo no sé si es que soy yo que no lo he entendido bien, o es que todo este tema es de locos.

Entonces, ¿es la Biblioteca Nacional la titular de los derechos de autor de todas las obras de dominio publico que digitaliza? ¿El simple hecho mecánico de digitalizar un texto convierte a la Biblioteca Nacional en titular de los derechos de autor? ¿Qué sentido tiene legislar la existencia del dominio público de las obras culturales, si en cuanto éstas caen en las zarpas del escáner de la Biblioteca Nacional el dominio publico desaparece porque se lo apropia la Biblioteca? ¿Por qué va a tener la Biblioteca Nacional un derecho que ya no tienen ni los herederos del autor?

Ahí dejo las preguntas. No tengo las respuestas. De hecho mi sorpresa ha sido tan grande que no me he podido contener, y he enviado otro mail a la Biblioteca Nacional a ver si me podían explicar esta locura apropiadora de las obras que nos pertenecen a todos:
hola. He mirado como me indicaban el formulario web de petición de uso público y los precios. Y no me queda muy claro. ¿Para colgar un texto de una escritora fallecida en 1880 tengo que pagar dinero a la biblioteca nacional?
No tengo intención de colgar las imágenes de la digitalización realizada por la biblioteca, sino copiar el texto y añadirle unas fotografías. ¿Tengo que pagar dinero a la biblioteca nacional por copiar un texto de más de un siglo y por el que yo no me voy a enriquecer lo más mínimo porque lo colgaría gratuitamente? 
Les agradecería que me resolvieran mis dudas.
Atentamente
No me han respondido. Si alguna vez me contestan ya os contaré qué dicen…

Y ahora que caigo. Debo de estar cometiendo una violación muy delincuente del copyright de la Biblioteca Nacional, porque he subido a este blog unas cuantas fotos, obtenidas de periódicos que yo creía que eran de dominio público y nos pertenecían a todos, pero resulta que son propiedad de la Biblioteca Nacional… (¿Veinticinco euros del ala que supuestamente tendría que haber ingresado en las arcas de la Biblioteca por cada imagen que he subido al blog?!!!! Pues más me vale ir borrándolas porque menuda ruina!!)

No es que ahora la Biblioteca Nacional me haya empezado a caer un poco gorda (que también), pero hay que reconocer que la Biblioteca Nacional desde siempre ha sido un poquito apropiona. Que si a estos fondos sólo acceden los investigadores, que si este volumen no se puede tocar porque es de hace no sé cuántos siglos y se deteriora… 

Ahora van y digitalizan fondos antiguos. Supuestamente una democratización de los fondos, el libre acceso al fondo antiguo ya seas investigador o el charcutero de la esquina. Pero hete aquí que la digitalización viene con cachete incorporado: ¡se lee pero no se toca, niños! ¡A ver si os habéis pensado que cualquiera puede ponerse a usar en sus blogs de pacotilla los textos que durante años ha custodiado la Biblioteca Nacional, pues no faltaba mas!…

Y otra cosa, la Biblioteca Nacional no me deja a mí hacer un uso gratuito y libre en mi blog de obras de dominio público, pero la Biblioteca Nacional puede acordar con la editorial bajo demanda Bubook, la publicación para la venta de obras de dominio público? http://bne.bubok.es/

¿No hay un gran fondo de injusticia, o básicamente de jeta, en todo esto?

En fin, no sé. A lo mejor es que se me escapa algo que explica un poco la situación... La verdad está ahí fuera...

Comentarios

  1. Alucinante, paisana. No acabo de entender tanto rollo por un simple texto que, como bien dices, es del dominio público. Voy a tu última entrada para enterarme de cómo acaba todo (espero que bien).

    Un beso shakiano!!

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    1. Hola Shaka! Pues eso me pasa a mí que tampoco lo entiendo.

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  2. Busca el libro/la obra por cualquier biblioteca y lo fotocopias y digitalizas hasta reventar. Si quieres hacer uso del servicio de la Biblioteca Nacional, como todo hijo de vecino que quiere hacer un uso en nuestro beneficio de un servicio público, habrá de pagar una tasa.
    http://es.wikipedia.org/wiki/Impuesto#Diferencia_entre_Tasas_e_Impuestos

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    1. Hola. Si el concepto tasa de un servicio público está muy claro. El problema es cuando esa tasa hace inviable el ejercicio de nuestro derecho al uso libre de las obras que están en dominio público. (veintantos euros por página, vamos que una novela por entregas de dominio público te sale por un ojo de la cara... en fin, no sé... a mí esto de tener que pagar por colgar una obra de dominio público me sigue sin cuadrar...

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  3. Saludos!

    A mí en mi facultad no me ha pasado con un texto, sino con un certificado que me pedían para una beca. El secretario me imprimió 4 folios delante mía y en vez de dármelos, se los guarda y me dice que pida un papel en secretaría para ir al banco a pagar 25€, y que, cuando tenga el recibo, me los da...25€ por 4 folios de pacotilla que me imprimió él mismo en mi cara!!!
    Vaya país de pandereta!!!

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  4. Saludos!

    A mí en mi facultad no me ha pasado con un texto, sino con un certificado que me pedían para una beca. El secretario me imprimió 4 folios delante mía y en vez de dármelos, se los guarda y me dice que pida un papel en secretaría para ir al banco a pagar 25€, y que, cuando tenga el recibo, me los da...25€ por 4 folios de pacotilla que me imprimió él mismo en mi cara!!!
    Vaya país de pandereta!!!

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    1. Hola! Pero supongo que tu certificado no habría entrado aún en dominio público y que no hay ningún artículo en ninguna ley que te autorice a usarlo libremente. Aquí el problema es que el dominio público significa que todos podemos usarlo y la Biblioteca Nacional al digitalizarlo te exige que antes de usarlo te sometas a su autorización y después pases por caja. Ya digo, que no entiendo el concepto de dominio público por el que hay que pagar una tasa a la biblioteca nacional. en fin.

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