<<Empezaba a caer la tarde y las piedras de los edificios se doraban despacio, como una carne>> Carmen Martín Gaite.
<<Las torres de la ciudad, más que destacadas en el cielo, repujadas en él, parecen, por otra parte, recortadas en lámina. Sus huecos y ventanales son como ojos abiertos al infinito; ojos no de ver sino de ser vistos y de sorber lumbre; ojos hacia dentro con que esas torres miran su propia íntima eternidad…>> Miguel de Unamuno.
<<¡Salamanca! ¡Qué bien suenan estas cuatros sílabas, las cuatro con “a”, con la más grave de las vocales! ¡Salamanca!>> Miguel de Unamuno
Las imágenes están tomadas desde lo alto del Hotel Estrella Albatros. Desde estas líneas gracias a su gente, que muy amablemente nos invitaron a subir a disfrutar de este espectáculo.
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